Otra vez los animales se reunieron y después de mucho deliberar, le comunicaron a los tres leones la decisión tomada: “Encontramos una solución muy simple para el problema, y decidimos que ustedes tres van a escalar la montaña difícil, la más alta de toda la selva. El que llegue primero a la cima será consagrado nuestro Rey.El desafío fue aceptado y todos los animales se reunieron para asistir a la gran escalada.
El primer león intentó escalar y no pudo llegar.
El segundo empezó con todas las ganas, pero, también fue derrotado.
El tercer león tampoco lo pudo conseguir y bajó derrotado.
Los animales estaban impacientes y curiosos; si los tres fueron derrotados, ¿Cómo elegirían un rey?
En ese momento, un águila, grande en edad y en sabiduría, pidió la palabra: ¡Yo sé quien debe ser el rey! Todos los animales hicieron silencio y la miraron con gran expectativa.
- Es simple - dijo el águila. Yo estaba volando bien cerca de ellos y cuando volvían derrotados en su escalada por la montaña difícil escuché lo que cada uno dijo a la montaña.
El primer león dijo: - ¡Montaña, me has vencido!El segundo león dijo: - ¡Montaña, me has vencido!
El tercer león dijo: - ¡Montaña, me has vencido, por ahora! pero ya llegaste a tu tamaño final y yo todavía estoy creciendo.
La diferencia, completó el águila, es que el tercer león tuvo una actitud de vencedor cuando sintió la derrota en aquel momento, pero no desistió y quien piensa así, su persona es más grande que su problema: él es el rey de si mismo y está preparado para ser rey de los demás.
Los animales aplaudieron entusiastamente al tercer león que fue coronado. El Rey de los Animales.
Muchas veces nosotros nos sentimos derrotados cuando queremos escalar la montaña. Intentamos una vez o dos y decidimos dejar de intentar.
No te detengas ante la montaña, en cada intento de escalarla aprenderás algo, tendrás herramientas y habilidades que te servirán para cuando llegues a la cima. Considera la montaña como un campo de entrenamiento donde cada día te fortalecerás y crecerás.
“Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados”. Romanos 8:28No te detengas, no te rindas ante la montaña, sigue intentando con la seguridad de que no hay problema ni dificultad que sea demasiado grande porque, como dice
Filipenses 4:13, todo lo podemos en Cristo que nos fortalece
Salmos 63: 8 "Está mi alma apegada á ti: Tu Diestra me ha Sostenido".


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