Él conoce sus deseos, y Él ve cada pequeña cosa que hace, aunque usted piense que es algo muy trivial.
Pudiera ser que usted no pueda dar tanto como otras personas lo hacen, o que no tenga la inteligencia que otros poseen, ni tenga los talentos y habilidades que otros tienen.
Preste atención: Dios no quiere sus talentos. De hecho, Él no necesita sus talentos. Lo que Él quiere, por sobre todas las cosas, es su amor.
Y Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de toda tu mente..(Mateo 22:37)

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